Mediante este sistema que deja ver muy claro quién es el más productivo de los volantes, es natural que Sebastian Vettel de Red Bull siga dominando, campante, en el torneo mundial con sólo 19 unidades. Ha sido el suyo, un desempeño envidiable.
Vienen enseguida los pilotos que a todas luces trabajan mejor, como es obvio, con los autos superiores.
En último lugar sigue Pastor Maldonado de Williams, a pesar de que ya se hizo de su primer punto. Los 200 dígitos negativos que acumula son una loza tremenda. De hecho, empezó fatal en la temporada.
No están tan lejos: Rubens Barrichello su coequipero, Jaime Alguersuari de Toro Rosso -quien sufrió una caída atroz, ya que de estar sexto en la parrilla, llegó el último el domingo recién pasado- después, Sergio Pérez quien no terminó el GP de Bélgica y Paul di Resta de Force India, el cual tuvo también una mala tarde en Spa.
Esta manera de juzgar es casi fatal, ya que no dispensa los pretextos: que si el coche falla, que si un accidente, que si la mala suerte.
Sencillamente, retrata en un momento dado el desempeño neto de cada conductor. Una tomografía. En este caso, ya jugados los 12 primeros GP que componen el calendario de 2011.
Después, como en casi todos los tópicos de la vida real, se conjuran las coincidencias para que los triunfadores sean aclamados y a los que pierden, se les despache al olvido muy pronto.
Se dirá entonces, que Vettel es un privilegiado por nacer en Alemania; porque lo escogió desde niño Red Bull para cuidar su carrera deportiva; porque en su equipo trabaja Adrian Newey; por los motores de Renault; por la gran confiabilidad de su coche; por la buena velocidad curveando que su nave permite y porque, todo se ha combinado para que sus victorias y sus poles lleguen como agüita.
Pues sí. Goza de todo eso. Ya se ve que es el actual campeón y todo indica que reincidirá.
Para vencerlo hay que superar lo que él hace y lo que ha hecho. Así de sencillo. |