
El piloto italiano JarnoTrulli ha perdido su puesto al ser reemplazado por el ruso Vitaly Petrov en el equipo de Malasia, Caterham, eso hace que ahora la F1 se encuentre en la extraña y casi inexplicable posición de no tener pilotos italianos para el inicio de una nueva temporada.
Trulli estaba considerado como un corredor ya veterano a sus 37 años y con 252 carreras en el circuito máximo, habiendo debutado en Australia 1997, si bien, apenas con una sola victoria de por vida. La recisión del contrato de Jarno detona un fenómeno antinatural en La Carpa. La ausencia en la parrilla de volantes italianos para la temporada que está por iniciarse.
Ya había ocurrido en la historia de este deporte que se jugó una estación sin algún piloto italiano en los trazados. Fue en 1969, cuando Ernesto “Tino” Brambilla a pesar de estar en el listado oficial como representante del país de la bota y la pelota,fue sustituido por el tercer piloto de la escudería, el mexicano Pedro Rodríguez.
Algo ha venido ocurriendo a los pilotos italianos, como si se tratara de aquella vejez que va encorvando su importancia. De hecho, ya nada más quedaban VitantonioLiuzzi con HRT y J.T. Aunque es cierto que el año antepasado aún se contaba otro nombre muy sobado, el de Giancarlo Fisichella.
Es verdad que hace décadas que no aparece un nombre de esos deslumbrantes, como sí que lo fueron los de Alberto Ascari campeón mundial el 1952 y 1953, o el de Giuseppe “Nino” Farina monarca de 1950. Y aunque no se repitiera el suceso de otras coronas, salvo con la obtenida por Mario Andretti, corredor americano pero nacido en Italia y quien también se encumbró, algo que ocurrió en 1978.
Resulta fácil recordar que un buen número de timoneros de la Italia siempre estuvieron para salpimentar los torneos: Taruffi, Bonetto, Maglioli, Scarfiotti, Patrese, Alboreto, de Angelis, Fagioli, Musso, Baghetti, Bandini, Vitorio Brambilla, Nanini, Capelli y aquel aguerrido Andrea de Cesaris que despachaba casi un carro en cada prueba. Y es que sin exagerar ni tantito la nota: los italianos y la Fórmula Uno son como si fueran sinónimos. Ferrari y automovilismo de máximo gradiente, suenan a coloraturas que se pueden confundir, y qué decir de Monza, Ímola, Fiorano, Mugello, Módena o Maranello que no hacen sino aludir a las justas de velocidad.

Es insoslayable que el país de Umberto Eco y de Roberto Calasso sea un pilar fundador de esta especie de carreras de coches. Sin la participación de los grandes nombres de la velocidad en nuestras lides, tal como el de Enzo Ferrari, de seguro las cosas no serían como son. Basta con recordar las empresas dentro de los Alpes italianos que han estado ocupadas en formar escuadras de la máxima competición en cuatro ruedas, para que entonces bien que se pueda aseverar que es de gran injusticia que no haya más pilotos registrados para esta campaña.
Habrá que rendirles el honor que merecen, y bueno es mencionar la lista de casi todos loa teams y su año de aparición en los asfaltos del mundo: Alfa Romeo 1950, Andrea Moda 1992, Arzani Volpini1955, A T S 1963, Bellasi 1970, Coloni 1987, Cisitalia 1952, Dallara 1988, De Tomaso 1961, Eurobrun 1988, Ferrari 1950, Forti 1995, Iso-Marlboro 1971, Lamborghini1991, Lancia 1954, Life 1990, Maserati 1950, Maserati Milano 1950, Merzario 1978, Minardi1985, OSCA 1951, Osella 1980, SVA 1950, TecMec 1959, Tecno 1972, Toro Rosso 2006 y Trussardi 1987.
La palabra para el porvenir la tendrán los clubes deportivos del automóvil aborígenes; las grandes marcas que tienen que ver con los autos y con las carreras a todo trapo; así como, los representantes de las más diversas categorías de competición. A trabajar señores...
