renco press. Budapest. Hungría. 31 de julio de 2011. El piloto inglés de McLaren-Mercedes –campeón mundial de 2009 con Brawn GP– Jenson Button, ha ganado de modo estupendo el Gran Premio de Hungría, con las condiciones climáticas cambiantes en la pista: lluvia-seco.
Por momentos con una llovizna mustia; y ocurriendo que partes del trazado estaban más húmedas y resbalosas, mientras que en otras porciones parecía todo casi normal; pero eso tan sólo en la huella de los autos, de modo que salirse de esas trazas era decir adiós a la carrera.
Hizo mayor frío de lo previsto –alrededor de los 19 centígrados en el asfaltado– lo que dificultó la puesta a punto de las gomas y también sopló mucho viento, tartamudo.
Durante los tres o cuatro primeros rounds era notable como los coches estaban de nerviosos, como con cosquillas; se zangoloteaban, trastabillaban, cabriolaban; se jalaban desde las puntas o por el tren trasero y, hacían presentir que había gran peligro ya que los contrincantes no dejaban de atacar y de defender como si estuvieran corriendo en un piso en óptimas condiciones.
Sebastian Vettel con su Red Bull-Renault fue segundo, luego de liderar por un trecho la prueba. Poco más tarde, ya se la había ido de las manos. Pero hacia el stint final dio muy buen resultado el trabajo en su pit y se acomodó bien, sin perder de vista al ganador.
Llegó a 3.5 segundos por detrás de Button y ha cerrado una extraordinaria negociación con los números en esta carrera, ya que acrecentó su ventaja como líder en el torneo mundial del presente año. Como consecuencia, extenderá su reinado a este curso.
Fernando Alonso de la Ferrari terminó en tercero con 19.8 segundos por abajo del triunfador. En una tarde para olvidar, en la cual su bólido demostró ser poco apto para las condiciones que imperaban. Ya estaba dicho, pero se ratificó: adiosito al campeonato de 2011.
Esta que es la 11ª victoria de Button en su paso por la Fórmula Uno: va acompañada de una efeméride. Completó sus 200 largadas en estas carreras supremas de la velocidad con gran maniobrabilidad. Y de paso, regaló a su equipo con sede en Woking, la cuarta victoria de la campaña y la segunda al hilo. Pobre resultado, frente al dominio abrumador de los coches austríacos.
Lewis Hamilton –timón también de McLaren– fue cuarto en el arribo (y llegó a 48.3 segundos de su coequipero) e hizo una carrera bravía, muy espectacular y que hacia el final del segundo segmento, parecía tener ya dominada. No obstante, perdió la oportunidad del triunfo, luego de una muy desatinada estrategia de equipo con el cambio de sus neus.
Después, para acabar de atrasarla, fue sancionado con un Drive Trough por haber echado una “dona” a media pista, para reponerse y continuar, enseguida de haber dado un trompo accidental. Los jueces consideraron que había hecho peligrar al coche Force India de Paul di Resta.
Lo de siempre. Habrá quienes estén de acuerdo y otros que encuentren muy riguroso el castigo; pero ya se sabe el axioma sagrado per se: golpe dado, ni dios lo quita.
Siguió en la lista de los mejores, Mark Webber (a 49.742 s) en el segundo Red Bull. Fue el quinto. A su espalda, llegó Felipe Massa de Ferrari (a 83.1 s) quien quedó en sexto; venía después el debutante de este año, Paul di Resta (a 1 vuelta) sobre uno de los Force India-Mercedes: él, fue el séptimo.
Detrás del escocés, se alineó Sebastién Buemi –suizo– sobre los lomos de un Toro Rosso-Ferrari, era el octavo. En cambio, el noveno puesto le tocó a Nico Rosberg en su Flecha Plateada Mercedes GP, bastante balín. Y por fin, el catalán Jaime Alguersuari con el segundo Toro Rosso, que fue quien terminó en décimo puesto, para echarse al bolsillo el punto final en disputa.
Antes de comenzar la prueba húngara había caído un buen chubasco y por lo mismo, la largada se dio sobre pista húmeda; con goteo intermitente y tal circunstancia, por reglamento, hizo que salieran todos con los neumáticos para lluvia –intermedios–.
El hombre de la Pole era Vettel. Y arrancó desbocado. Los McLaren venían muy bien puestos y desde ya, Button retó a Hamilton para intentar hacerse de la segunda posición pero no pudo tomarla. De cualquier forma protagonizaron una excitante escaramuza.
Pronto, unas ráfagas con la estrella de tres picos de Mercedes aparecieron para superar insospechados al Ferrari de Alonso, que se volvió a atarugar en la arrancada. Cuando menos pensó el español, ya traía la charrasqueada bien puesta entre ceja y oreja: Michael Schumacher al final de la primera vuelta iba el tercero. Y Nico Rosberg se le había pelado, siguiendo el alemán a los de McLaren bien de cerca.
Los catorrazos daban inicio
Vuelta uno. El orden por entonces era: Vettel, Hamilton, Button, Rosberg, Alonso, Schumacher, Massa, Webber, Paul di Resta de Force India y Kamui Kobayashi de Sauber en décima posición.
El de México, Sergio Pérez, había sido desbordado casi por todos ¿en qué pensaba? En Babia, la tierra de los ensueños.
Por la vuelta 2. Alonso se recupera y pasa a Rosberg para ponerse en cuarto lugar.
En la vuelta 3. Hamilton versus Vettel en crudo desafío por el liderazgo. Lewis se campanea de lado a lado sobre la Curva 2. Vettel por su parte, corre impávido y bien aferrado al primer lugar.
Por la vuelta 4 es que Hamilton intenta de nuevo coger el liderato y en el mismo lugar, pero todavía no puede ir por encima de Sebastian; con un manejo escalofriante de ambos.
Alonso patina en la Curva 2, pero continúa, si bien perdiendo un lugar con Rosberg que estaba avispa.
Vuelta 5. La presión es canija y Vettel se va afuera en la Curva 2, la de las incidencias hasta ahora. Es cuando un Hamilton muy arrecho se hace del liderato, luciendo rápido y sosteniendo un ritmo endemoniado a pesar de que la pista se encuentra como untada con mantequilla.
Button viene en el medio que mejor le acomoda –pista mojada y con llovizna fina por aquí y por allá– no importa: se cierra sobre Sebastian, sin mostrar ningún respeto por los lauros del monarca.
Cuando el hambre aprieta, el indio entona su cantar. Y silba. |
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Vuelta 6. Del muro de Mercedes GP le dicen a Schumacher que no habrá lluvia durante los siguientes 20 minutos. Alonso se despista, en cambio se ve muy aguzado a un Massa resuelto a la reivindicación, entonces es que adelanta al español. Al final de la vuelta Fernando ha vuelto a pasar a Felipinho sobre la primera curva.
Vuelta 8. Trompo de Massa en la Curva 2, para variar allí, tocando ligeramente la barrera con el posterior. El Ferrari queda malherido del asa trasera, pero de hecho, sin fatales consecuencias. El paulistano endereza su carlinga y prosigue en la batalla. Sin embargo, ha descendido hasta el noveno lugar. Hamilton factura la vuelta + rápida con 1m 40.4 s.
Alonso viene sobre un bólido que no está a gusto con el piso del Húngaroring y sólo porque es muy ducho lo puede conducir de modo aceptable, aunque se encabrite el cavallino rojo. En la vuelta 9 descerraja el DRS para adelantar a Rosberg por el exterior, en la primera curva. El dos veces campeón español, es quien impone la vuelta + rápida con 1m 40.3 segundos.
Vuelta 10. Empieza la danza macabra: a los boxes Webber para montar neumáticos súper suaves; obvio, son slicks para seco. De igual manera Massa, Barrichello, y Petrov a sus pits.
Irá a los fosos Button en la siguiente oportunidad abandonando el tercer puesto –corría casi invisible– y di Resta también lo hace, olvidándose de la séptima posición. Es el turno del venezolano Pastor Maldonado con Williams e igual, para Nick Heidfeld de Renault.
Vuelta 13. Las salidas a los talleres continúan, ahora por cuenta de Hamilton, Vettel, Alonso y de Rosberg quienes han dejado a manos de nuevos tiradores los cuatro primeros lugares. Kobayashi, Buemi, Heikki Kovalainen de Lotus, y Sutil: a su box. Checo Pérez, quien sigue en el limbo, también.
Es un milagro el que se opera, aunque sea muy difícil de creer: Schumacher, va a la cabeza.
Dura poco la buena vida. Hamilton desplaza a Schummie al final de ese mismo giro. Michael como alma que vio al diablo, se va los Pits.
Button que anda muy confiado, bragado, pasa a Vettel por el segundo lugar.
Todo quiere indicar que los Red Bull han sido igualados ya por los Mac.
En su juego: Webber rebasa a Alonso que de plano, no anda, y el "aussie" le arrebata el quinto lugar con toda la tranquilidad del mundo. Hamilton se encarga de apuntar la vuelta + rápida, ahora ya en 1m 31.6 s.
Vuelta 15. Se va de largo Mark Webber en la primera curva, pero con gran felicidad sigue en su posición, por delante de Alonso.
Por entonces se han reacomodado los lugares. Quienes mandan son los de la Selección Inglesa: primero Hamilton de líder imperturbable.
Button muy lejos a 6.5 segundos, los sigue Vettel (a 7.2 segundos de quien hace punta).
Por detrás: Webber (a 14.7 s); Alonso (a 15.5 s); Rosberg (a 21.3 s); di Resta (a 24.8 s); M. Schumacher (a 28.8 s); Massa (a 33.3 s) y Kamui Kobayashi (a 44.3 s) manteniéndose con la dignidad de un samurai en primavera corre en el décimo lugar. De Pérez, ni sus luces…
Andaban ya en el giro 16. Un Hamilton que luce como de ébano continúa reduciendo sus registros de vueltas + rápidas, fresco como una acelga cortada al amanecer: llegar hasta 1m 28.8 s.
Giro 7. A los pits Maldonado quien también anda perdido en la turba; pero esta vez para pagar un Drive-Through por su juego brusco.
Giro 19. Heidfeld pierde el control un ápice y se sale del pavimento en la primera curva. Sigue una vez rehecho. Button comienza a pisarle al fierro y es ahora él, quien establece la vuelta + rápida, bajando a 1m 28.1 s.
La información del méteo, casi siempre falseadora, indica que la lluvia podría caer por acá, en el escenario de la mejor velocidad, en cosa de diez minutos. Santa Bárbara doncella.
En el giro 20. Le toca a Hamilton escriturar la vuelta + rápida en 1m 27.8 s. Jarno Trulli viene tirando el lubrificante de su Lotus y se tiene que marchar a casa, ya que la fuga es incorregible. En tanto que Alonso, un poco reacomodado con la rijosidad de su carro, acecha a Webber para intentar arrebatarle el cuarto lugar.
Massa se cierne sobre el viejo manso, Schumacher, para ir por el octavo lugar. Mark el de Australia impone la vuelta + rápida en 1m 27.4 s. El tiempo sigue su marcha sin fatiga alguna.
Giro 24. Lewis Hamilton se queja por radio de que sus gomas traseras están reclamando a gritos; comienzan a recalentarse de más. Es cuando Button vuelve a reclamar el protagonismo con la vuelta + rápida en 1m 27 segundos flat.
Heidfeld va a los boxes y trata de seguir pronto adelante. Su coche al quedar con ruedas nuevas, da muestras de un grave sobrecalentamiento. Fuma ese Renault carambas como chacuaco; pero el piloto quiere una marcha fugaz. Está en lo suyo.
No se prolonga en nada la buena intención del alemán: en la calle después del Pit Lane se tiene que orillar fortiori. Súbitamente por donde corren los escapes adelantados, ya brotan las llamas enfurecidas. El auto queda abrasado.
Como el instinto de sobrevivencia le da a entender, Nick sale brincando despavorido de la cabina. Los Marshals corren con los extintores en las manos. Se comienza a controlar el fuego y de pronto ocurre una pequeña explosión por el frente, uno de los oficiales de pista queda renqueando porque las esquirlas lo han lastimado. Luego se da una pifia: quieren regresar por la misma ruta los desechos y la riegan gacho, cuando venía saliendo Vettel de un servicio.
A río revuelto, ganan los pescados. Improvisando se ordena que Webber, Alonso, Massa, Petrov y Buemi regresen a los garajes para el recambio. En el murete de cada equipo se han ido con la finta de que el Safety Car tiene que salir. No ocurre así. Un golpe de dados tirado al aire. Mallarmé. |